Y así, de repente, de la más profunda oscuridad, del páramo más baldío, apareciste tú. Una fuerza del orden en pleno caos. La paz que silencio mi llanto. El nuevo capítulo que, espero, cerrará mi libro. Un remanso de paz, de silencio, entre el gentío, el ruido. Mi luz, mi río.
Mi presente y mi futuro.