Todo caminar requiere de un primer paso. Pues noto que se acerca el último.
Se rompió al final, por tanto tirar cada uno a su lado. Jamás aprendimos a hacerlo todos a uno mismo. Pero ya tenemos objetivos diferentes, es absurdo seguir fingiendo que nos queremos igual. Y no, no compartiré vuestros objetivos sacrificando los míos propios. El caminar morirá con la dignidad que los años le han dejado.
Ha sido un viaje muy variado, hemos visto desiertos y selvas, montañas y ciudades, valles y laderas.
Me perdí en un camino boscoso y puede que siga perdido pero mis pies seguirán avanzando pues nadie caminará por mí y nadie apreciará que me quede mirando.
No he sido el primero en perderme y dudo seriamente que vaya a ser el último.
Los lazos a veces se transforman en grilletes muy pesados para llevarlos consigo y es cuando la libertad se ve amenazada cuando uno tiene que decir que no.
No diré que lo siento; conozco que el precio por la libertad es la soledad.
Pero ya hace mucho que lo estoy en este bosque.
A veces veo algo de luz entre las ramas pero nadie vendrá a buscarme.

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